Ver cómo un país se une aunque sea por una hora solo para golpear una olla, acción sin peligro alguno pero bastante clara en su contenido, hace que siga creyendo en el movimiento.
No importa si a usted las cacerolas le traen malos recuerdos de una época difícil o lo que sea, trate de dejarlo atrás porque esta vez son distintas, son por nosotros, por sus hijos y nietos. Golpee su olla y diga a gritos que la educación es un derecho no un privilegio.
Hallo que la olla denota los hoyos en la educación, mas el gobierno huye, no, el estado huye, pues haya "izquierda" o derecha allá arriba, el ejecutivo no oyó nada, esperemos que lo oiga, luchemos por que lo oiga...:)
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